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Estudio y organización del tiempo

¿Cómo realizar una presentación oral efectiva?

Una presentación oral efectiva corresponde a una exposición clara y estructurada de ideas acerca de un tema determinado con la finalidad de informar y/o convencer a una audiencia. Constituye una práctica de gran relevancia en diversos ámbitos, por ejemplo, en el académico. En efecto, en el transcurso de la educación superior, debes enfrentarte a diversas instancias en las que debes hablar en público, ya sea para realizar una disertación, presentar un trabajo grupal o, simplemente, dar cuenta de algún conocimiento.

En la mayoría de los casos, realizar una presentación oral se transforma en una situación desafiante que conlleva nerviosismo, debido a que no se tiene mucha noción ni experiencia al respecto. No obstante, existen múltiples estrategias que podemos implementar para tener un óptimo desempeño.

Debes tener presente que una presentación oral no se improvisa, sino que deben prepararse cuidadosamente cada uno de los elementos que la conforman, tales como: el contenido, la forma en que nos expresamos, así como los recursos y material de apoyo. A continuación, te invitamos a revisar los principales factores que inciden en el éxito de una presentación oral.

Elementos de la comunicación oral efectiva

Lo primero que debes saber es que en la comunicación oral existen tres dimensiones que funcionan de forma simultánea cuando te comunicas: lenguaje verbal, lenguaje no verbal y lenguaje paraverbal. Cada una de estas dimensiones juega un factor muy relevante, contribuyendo a que logres ser un buen comunicador.

En primer lugar, cuando se hace referencia al lenguaje verbal, es decir, a los signos lingüísticos que utilizamos para comunicarnos, es importante aclarar que no solo se refiere a un código (lengua o idioma) que se transmite a través de la expresión oral, sino que también se encuentra presente en la comunicación escrita. De este modo, cuando aludimos al concepto de “palabra”, estamos haciendo referencia al lenguaje verbal que puede transmitirse a través de la oralidad o de la escritura.

En segundo lugar, el lenguaje no verbal hace referencia a la corporalidad y espacialidad que muestras cuando te comunicas con los otros. La corporalidad se relaciona con la disciplina llamada “kinésica”, que estudia los gestos y movimientos corporales, la expresión facial -que debe estar en sintonía con las ideas que expresas-, la mirada y el movimiento de manos, entre otros. Es por esto que el lenguaje no verbal está presente en la comunicación oral y no en la escrita.

¿Cómo debes utilizar el lenguaje no verbal en una presentación?

  • Sonríe en momentos clave: en cualquier situación comunicativa, la sonrisa es un excelente regulador de la interacción, que transmite amabilidad, confianza y naturalidad.
  • Mueve tus manos: saber usar nuestros brazos y manos es fundamental para apoyar la transmisión del mensaje. Posiciona tus manos a la altura del vientre y muévelas para complementar o reforzar el mensaje que quieres trasmitir.
  • Haz contacto visual con el público: mira a los ojos a tus interlocutores de manera equilibrada, sin centrarte solo en una persona. Ello te permitirá llamar la atención y, sobre todo, establecer un vínculo con la audiencia.
  • Conserva una buena postura: mantente erguido, pero flexible, con los pies separados entre 15 y 30 centímetros, evitando cruzar los pies o balancearte. Esto te ayudará a posicionarte de manera firme y estable. 

En esta misma dimensión, también se encuentra la disciplina de la espacialidad, denominada “proxémica”, que estudia la relación espacial entre las personas, dando cuenta del grado de distancia o cercanía que poseen como interlocutores. De esta forma, a mayor distancia entre ellos, menor confianza; en cambio, a menor distancia, mayor confianza en el acto comunicativo. En tu presentación, en lo que se refiere a la proxémica, considera que puedes desplazarte y caminar, por ejemplo, de manera lenta y pausada, mientras realizas tu exposición.

Finalmente, la tercera dimensión es el lenguaje paraverbal, que hace referencia a los elementos de voz que son fundamentales en la emisión de tu discurso. Estos corresponden al tono de voz (carga expresiva), volumen (fuerza del sonido), ritmo (la velocidad), modulación (o dicción), pausas, entre otros, que aportan a la comprensión del discurso, dando vida al contenido que estás comunicando.

De esta forma, debes considerar al momento de presentar el uso de matices en tu voz, que corresponden al tono, el ritmo y el volumen, de acuerdo al contenido y a tu intención comunicativa. Por ejemplo, haz énfasis en ciertas frases y palabras, habla con seguridad y convicción, otorga carga expresiva al discurso, utiliza un ritmo adecuado (ni muy rápido ni muy lento) y emplea un volumen que sea audible.

Asimismo, debes evitar el uso de muletillas, que son expresiones, palabras o frases que se repiten con frecuencia. Ej.: “Eh”, “Mmm”, “ya”, “bueno”, “¿me entiendes?”, “¿cómo se llama?”, etc.

En síntesis, para realizar una presentación efectiva, debes considerar estos tres elementos:

LENGUAJE VERBAL Signos lingüísticos que usamos para comunicarnos (palabras).
LENGUAJE NO VERBAL Lenguaje de los movimientos corporales (kinésica y proxémica).
LENGUAJE PARAVERBAL Uso de la voz y cómo ella influye en la entrega del mensaje (tono, ritmo, volumen).

El material de apoyo

El uso de material de apoyo es fundamental para una presentación eficiente e interactiva. Se trata de un elemento que servirá de soporte para nuestra exposición y que, generalmente, consiste en una presentación PowerPoint, pero puede ser elaborado en diversas plataformas, como Canva o Prezi.

Hoy en día el uso de diapositivas (por ejemplo, un PPT) se utiliza ampliamente como estrategia y da cuenta de la habilidad del presentador para sintetizar la información que expone. Por otro lado, mediante el material de apoyo se dinamiza la presentación, haciéndola más atractiva para generar mayor atención de parte del público. Por consiguiente, este recurso te otorgará mayor confianza, pues contarás con la estructura de tu presentación, que te ayudará a recordar lo esencial que debes explicar, a la vez que servirá de guía al público para que pueda mantener la atención y seguir tu presentación con mayor facilidad.

Además, el uso de este tipo de material te servirá para complementar la información y exponerla con claridad, puesto que te da la posibilidad de utilizar recursos visuales, permitiendo que la audiencia pueda observar gráficos e imágenes que aporten a la comprensión del tema.

En la elaboración de tu material de apoyo, debes considerar los siguientes aspectos:

  • Escoge un diseño y colores pertinentes, con contraste adecuado y en sintonía con el mensaje que quieres transmitir. 
  • Elige una tipografía, es decir, tipo de letra apropiada, que sea legible desde donde se encuentra la audiencia. Opta por letras oscuras sobre colores claros.
  • Procura que predomine la sencillez, puesto que contribuye a la claridad.
  • Incluye solo ideas principales. 
  • Incorpora imágenes, esquemas, mapas conceptuales, cuadros sinópticos, etc., que ayuden a presentar la información de forma sintetizada.
  • Evita leerlo, ya que parecerá que no tienes dominio del tema. 
  • No recargues las diapositivas con texto.
  • No utilices un número excesivo de elementos visuales por diapositiva.
  • No abuses de efectos de animación y sonido: ello solo se traducirá en una distracción innecesaria.
  • Cuida la ortografía y redacción, pues inciden en tu imagen profesional.

¿Y qué podemos hacer con el nerviosismo?

Está demostrado que hablar en público es una de las principales causas de ansiedad social. Cuando sientas nervios antes de tu presentación, recuerda que son naturales y úsalos a tu favor, pues corresponden a adrenalina que puedes transformar en energía. No te paralices, sino que, simplemente, déjalos pasar y sigue adelante con tu presentación. 

Es importante atender a que el factor clave que puede ayudarte a disminuir los nervios es preparar bien tu presentación. Por ende, planifica con detención el contenido que quieres transmitir. Es menos probable que te bloquees o quedes en blanco si has preparado tu exposición.
Si bien los nervios estarán presentes en la inmensa mayoría de los casos, te presentamos algunos consejos que puedes seguir para aminorarlos:

  • Recuérdate a ti mismo que es natural tener ansiedad antes de hablar en público.
  • Considera los nervios como una emoción que le otorga dinamismo y energía a la presentación.
  • Se precavido y positivo: cuida los detalles, pero no te enfoques en que algo podría salir mal.
  • Procura dormir lo suficiente y comer comidas saludables antes de la presentación.
  • Céntrate en transmitir las ideas y no en lo que piensan los asistentes de ti.
  • Realiza respiraciones profundas por la nariz, manteniendo el aire mientras cuentas hasta cinco y luego exhala lentamente.
  • Bebe un poco de agua antes comenzar. Ello evitará que sientas que se te reseca la boca.
  • Prepara y haz uso de material de apoyo, así lograrás estar más enfocado y seguro en tu tema.

Prepara tu presentación, pero no la memorices. No intentes controlar al pie de la letra cada palabra que vas a decir, sino que aprende el contenido que vas a comunicar. De este modo, dominarás tu discurso y, a la vez, podrás expresarlo con naturalidad.

Aspectos a considerar

Es importante considerar que todos los elementos antes mencionados se van adquiriendo y mejorando a través de la práctica. En ningún caso debes sentir que son habilidades imposibles de lograr, sino que, por el contrario, cada vez que te comunicas con otros te haces consciente de aquellos factores que estás manejando con mayor facilidad y de aquellos que debes reforzar.

A continuación, te presentamos una lista de consejos prácticos que te servirán como punto de partida para lograr una comunicación oral efectiva:

Por último, recuerda:

La comunicación oral puede mejorarse progresivamente con la práctica. Esta habilidad representa un gran desafío, pero si tienes en cuenta las dimensiones expuestas, tales como el uso de elementos de la voz, los gestos, la preparación del contenido y del material de apoyo, sentirás mayor seguridad y podrás comunicar tus ideas con naturalidad. 

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